Invirtamos en nuestra gente ahora para obtener resultados en el 2010. Un año que será clave para la mayoría de empresas y despachos
“En algún momento hay que detenerse y definir donde se quiere llegar en lo personal, en lo profesional, en lo vital, etc. la felicidad difícilmente se logra yendo a la deriva.
Como la existencia es dinámica, no bastara formularse estas cuestiones una sola vez, sino que periódicamente habrá que someterse a un tiempo de reingeniería”
(Javier Fernández Aguado)
De nuevo nos encontramos en el mes de septiembre y es el momento de planificar y revisar la formación que realizarán todos los profesionales del despacho hasta final de año.
Tenemos que aprovechar para alinear el plan de formación al plan estratégico del despacho. Es probable que algunos despachos debido a la situación económica en la que nos encontramos inmersos, hayan revisado en estos últimos meses sus planes estratégicos y los hayan adaptado a la nueva situación del despacho y de los clientes. Si planificamos la formación de forma estratégica y la orientamos a conseguir los objetivos estratégicos, la formación siempre será rentable, ya que los conocimientos y las habilidades se plasmarán en el trabajo diario de todos los profesionales.
A la hora de planificar las acciones, no podemos olvidar cuatro aspectos fundamentales a tener en cuenta.
- Primero que no sólo tenemos que invertir en formar a los Asesores, Abogados y Consultores que son un colectivo importantísimo que tienen que estar permanentemente actualizados en cuanto a la formación técnica y juridica sino que también es imprescindible formar al personal de apoyo (secretarias, administrativos, recepcionistas), ya que muchas veces es el personal de apoyo el intercolutor con el cliente para temas del día a día, son la primera imagen que recibe un cliente del despacho (sea presencial o telefónicamente) y con su trabajo contribuyen a que el despacho funcione correctamente y ofrezca un excelente servicio al cliente.
- Un segundo aspecto a tener en cuenta es la importancia de formar a los profesionales no sólo en conocimientos técnicos y en materias especializadas, sino también formarlos en habilidades directivas (comunicativas, de negociación, estrategia , atención al cliente, dirección de equipos, gestión del tiempo, …), habilidades que cada vez toman más peso en el rol de los abogados y asesores, y que sirven para diferenciar al despacho y para posicionarlo.
- El tercer aspecto a considerar y del que muchas veces nos olvidamos es invertir en difundir los valores y la cultura del despacho. No solamente el primer día que se incorpora un profesional hay que explicarle la cultura del despacho, sino que de forma periódica hay que recordar y transmitir los valores y principios que rigen el trabajo diario del despacho para que los profesionales sepan si su actuación se adapta o no a los mismos y que todo el despacho trasmita la misma imagen y funcione según el mismo código deontológico.
- Por último nos referimos a la importancia que tiene la formación en la motivación de las personas, en su realización personal y profesional, en que se sientan participes de los resultados del despacho, aspectos que son claves para retener a los profesionales y que nos se vayan a la competencia.
Estamos convencidos que la inversión en formación que realice en sus profesionales en este ultimo trimestre, aunque suponga un gran esfuerzo en estos momentos, seguro que obtendrá un retorno inmediato en el 2010. Un año que será clave para el resurgir de la mayoría de despachos y empresas después de la crisis.