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Operaciones vinculadas
Planificación Jurídica

Entrevista a Juan Pedro Hoya, Director General de Emin Abogados y Asesores

Usted es Dr. Gral de su firma. ¿También se dedica al asesoramiento o ejerce exclusivamente funciones de dirección?

En despachos pequeños como el nuestro es inevitable tener que compaginar ambas tareas, si bien es cierto que la mayor parte del tiempo la ocupo en funciones de gerencia. De todos modos, la tendencia a largo plazo es a que la gestión de nuestro despacho sea exclusiva, ya sea de un abogado-gerente o de un gerente no jurista.

¿Qué servicios ofrece Emin Abogados y Asesores? ¿A quiénes van mayoritariamente dirigidos?

Por un lado y básicamente, todo el derecho de empresa, entendiendo como tal cualquier necesidad de asesoramiento legal –mercantil, fiscal, laboral, administrativo, procesal- que pueda tener una empresa o un profesional relacionado con su actividad mercantil. Y por otra parte todo el background que subyace tras la empresa: o la Familia, si es una empresa familiar, o el propietario único, o los accionistas/inversores.

Háblenos de esta tendencia que se sigue en muchos despachos de ofrecer tanto servicios de asesoramiento como de consultoría. ¿A qué cree que se debe?

Probablemente es la necesidad en algunos casos de crecer o de mejorar la rentabilidad la que lleva a ampliar el portfolio de servicios que ofrece una firma, o quizás tenga que ver con esa creciente tendencia de que las empresas quieran prestar todos los servicios posibles a sus clientes, aun a costa de rozar el intrusismo profesional más descarado. Recientemente nos hemos reunido con una empresa para negociar un contrato de un cliente y nuestros interlocutores eran arquitectos, ingenieros y químicos, todos ellos contratados por el despacho de abogados de la otra parte que no envió a ningún jurista…

¿Utilizan algún sistema de control de calidad?

Estamos iniciando la implantación de un sistema de gestión de calidad adaptado a la norma ISO 9001:2000, sobre la que pretendemos certificarnos en el 2008. Vamos a apostar fuertemente por la calidad y en ese sentido se encamina también nuestra integración en la red GIPE, que sólo va a estar formada por despachos certificados o en proceso de obtención. Nuestra firma es pequeña, queremos ser capaces de decirle por ejemplo a un gerente alemán que quiere implantar su empresa en España que si no quiere gastar su dinero en un despacho de los de marca puede acudir al nuestro porque le estamos garantizando un estándar mínimo de calidad en los procesos que no le darán muchos otros, y además sabrá que cualquier otra necesidad que le surja podrá ser cubierta por los despachos de nuestra Red con el mismo estándar de calidad.

¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías en Emin Abogados y Asesores?

Fundamental, muy importante. En general en cualquier empresa, pero en nuestra firma además pretendemos aprovechar siempre y cuanto antes los avances que va permitiendo la tecnología en cada momento. El correo electrónico es una herramienta básica para nosotros ya desde hace tiempo, y en conjunción con la gestión documental digitalizada en la mayor medida posible nos permite ser más ágiles y eficientes en la gestión interna y en el área de operaciones; en el fondo todo esto beneficia al cliente tanto en calidad y rapidez del servicio como en contención de sus costes de externalización. Y no pararemos de actualizar nuestra tecnología de forma constante, incluso llegando cuando sea el momento por ejemplo a las etiquetas de radiofrecuencia para el control del archivo que están utilizando ya algunos despachos norteamericanos… Creemos que no todo se reduce a estar en Internet y a tener una intranet, la integración de la tecnología en las firmas jurídicas es mucho más que eso, y no tardaremos mucho en ver aparecer los primeros “robots-abogados” que confeccionarán un contrato o una demanda sin ayuda humana, basándose en inputs que se le vayan facilitando por la base de conocimiento y el know how del propio despacho y que aprenderán a medida en que el despacho vaya tratando nuevos asuntos. Eso sí, mientras algunas áreas como la procesal estén obligadas a relacionarse con administraciones públicas la tecnología no podrá avanzar como lo haremos los despachos, y eso puede ser un freno.

Ahora nos detendremos en su departamento internacional. ¿Desde cuándo tienen esta clara vocación de apertura al exterior?

Hace unos 3 ó 4 años vimos que empezaba a ser relativamente frecuente que nuestros clientes compraran o vendieran fuera de España, con distinta intensidad pero siempre con alguna relación internacional. Pensamos que en algún momento tendrían algún problema con ese proveedor o cliente extranjero y podrían necesitar nuestra ayuda, o desearían abrir una oficina comercial en nosedonde y no tendrían ni idea de cómo hacerlo, dónde dirigirse… y dado nuestro pequeño tamaño no podíamos siquiera plantearnos el abrir oficinas propias fuera, por lo que decidimos buscar alguna Red de amplia cobertura internacional con la que tuviésemos fines o principios similares. No dimos con ninguna que nos encajara hasta que una reunión con los abogados Ignacio Herrero, Carlos Gómez y Emilio Granados -grandes juristas- nos convirtió a todos en el germen de lo que ahora es GIPE ESPAÑA. Después de eso el área internacional se amplía al asesoramiento del proceso inverso: empresas de fuera de España que desean implantarse aquí o necesitan trabajo legal en nuestro país y no desean acudir a los grandes despachos multinacionales.

Su despacho está integrado en la red internacional GIPE (Groupe International Patrimoine et Entreprise), formada por más de 60 despachos especializados en asesoramiento fiscal y patrimonial. Además, son actualmente miembros de la Junta Directiva de GIPE SPAIN. Háblenos de esta organización y de las sinergias y ventajas que le aporta a su organización.

GIPE nació en Francia y se ha expandido rápidamente por Europa y últimamente ya por el resto del mundo, aunque todavía quedan zonas importantes por cubrir y en ese sentido está trabajando su Junta Directiva. No es una red al uso, en el sentido de una marca comercial que se limita a cobrar cuotas a sus asociados para que éstos añadan un logotipo más a sus tarjetas, sino que realmente se distingue de la gran mayoría porque desde sus inicios busca la alta calidad en la prestación de sus servicios. Los despachos de GIPE en Francia, por ejemplo, están formados en su mayor parte por notarios (en el sentido francés del término) y juristas de elevados conocimientos técnicos; despachos pequeños o medianos con alta calidad de servicio. No son “boutiques” jurídicas en el sentido que se ha establecido últimamente para señalar a especialistas en materias concretas, puesto que el abanico abarca todos los servicios de asesoramiento legal a empresas y patrimonios, pero sí pretendemos ofrecer el trato individualizado de esas “boutiques”. En España por ejemplo la calidad la garantizamos con la certificación ISO 9001:2000 que ya poseen todos los despachos de la Red (excepto el nuestro que está en proceso), y cada país reúne unas características específicas que le dan un plus de calidad respecto a la media de los despachos de su mismo entorno. Y nunca encontrará nuestro cliente un despacho de GIPE formado por ejemplo por 200 abogados y donde su asunto sería impecablemente tratado por un junior de segundo año que a su vez partirá de una plantilla basada en un trabajo realizado antes a otro cliente similar. No es mejor ni peor, simplemente es distinto y a partir de ahí es el cliente quien decide qué tipo de firma prefiere para que se encargue de sus asuntos.

¿Cómo funciona la colaboración entre su firma y esa asociación?

Cada despacho contribuye económicamente al sustento de la Asociación. Aparte de eso, GIPE no pretende lucrarse como tal, sino que cada despacho es libre de presupuestar sus honorarios y el cliente decide en última instancia si le va bien o no. Lo que al menos tiene garantizado el cliente es que cualquier despacho de GIPE tendrá una mínima homogeneización en cuanto a funcionamiento y calidad de servicio, además de tratarse únicamente de despachos especializados en derecho de empresa y planificación de patrimonios.

Por cierto, ¿lo tienen fácil hoy en día las empresas de fuera de España que quieren implantarse o crear una empresa o inversión en nuestro país?

En algunos aspectos sí, en otros no. Cuando me preguntan esto siempre me viene a la mente un asunto esperpéntico que hemos llevado a una multinacional china que se ha implantado en España hace unos años, con una fuerte inversión económica inicial y con unos resultados espectaculares ya desde el primer día. Pues bien, el funcionario correspondiente ha denegado ya en dos ocasiones al director general de la empresa el permiso de trabajo en España para comandar esa compañía, en ambas ocasiones por motivos realmente absurdos y perfectamente entendibles por mi hijo de dos años. No sé si es que al ver que es de nacionalidad china automáticamente lo asocia con los comerciantes de Trafalgar y no deben de gustarle las telas de allí, o bien pretenden reafirmarnos a muchos en la idea de la perniciosidad del funcionariado vitalicio en España. El caso es que nuestro cliente no logra entender, sea en el idioma que sea, por qué no le dejan gestionar su empresa desde España, cuando en la filial francesa le dieron el permiso a su colega en siete meses. Casos así hacen que este hombre no tenga demasiadas ganas de recomendar en su país la inversión en España, claro…

JUAN PEDRO HOYA
DIRECTOR GENERAL
emin@emin.es

 

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